Un incendio de gran magnitud destruyó diez hectáreas de cultivos y olivos en la región de Balta-Bou Aouane, en Jendouba, Túnez, durante la temporada de cosecha. El fuego, que se propagó rápidamente, afectó a diversas explotaciones agrícolas de la zona. Las autoridades lograron controlar las llamas el viernes 19 de junio de 2026, gracias a la intervención de los servicios de emergencia y la colaboración de los residentes locales. Las pérdidas económicas para los agricultores son significativas debido a la destrucción de sus cosechas. Se investigan las causas del incendio. Este incidente representa un duro golpe para la producción agrícola en el área de Jendouba. La rápida respuesta de los equipos de rescate evitó que el fuego se extendiera aún más.