El movimiento "Nafas" ha manifestado su profunda preocupación e indignación por la situación del activista Seifeddine Arfaoui, miembro del grupo. El Tribunal de Primera Instancia de Túnez 1 decidió posponer el veredicto sobre su caso hasta el 31 de agosto de 2026, manteniendo a Arfaoui bajo custodia. Esta prórroga genera inquietud entre defensores de los derechos humanos y organizaciones civiles. “Nafas” critica lo que considera una detención injusta y una limitación a la libertad de expresión. El caso ha ganado relevancia en la esfera pública tunecina, suscitando debates sobre el estado de derecho y las libertades individuales. La decisión del tribunal ha sido ampliamente criticada por observadores que temen una escalada en la represión política. La situación de Arfaoui sigue siendo monitoreada de cerca por organizaciones nacionales e internacionales.