La Corte de Apelación de Túnez ratificó la condena de ocho años de prisión contra la activista antirracista Saâdia Mosbah por delitos financieros. La sentencia ha generado preocupación en la organización SOS Racisme, que apoya a Mosbah y a su asociación Mnemty. SOS Racisme denuncia que las acusaciones son un pretexto para una represión política dirigida contra defensores de los derechos de las minorías. La organización considera que la condena busca silenciar la labor de Mosbah en la defensa de los derechos humanos. El caso ha suscitado críticas sobre la situación de las libertades civiles y el espacio para la disidencia en Túnez. La noticia fue inicialmente publicada por Kapitalis.