La Compañía de los Fosfatos de Gafsa (CPG) y el Grupo de Control de Compañías Fosfatadas (GCT) enfrentan el desafío de recuperar los niveles de producción de fosfato de Túnez previos a 2011. El sector ha experimentado una caída drástica en los últimos quince años, afectando la economía nacional. La reforma del sector fosfatado se presenta como un proceso complejo y crucial para el futuro económico del país. Se busca revertir la tendencia negativa y volver a posicionar a Túnez como un actor relevante en el mercado internacional de fosfatos. La reactivación de la producción es considerada una prioridad para el gobierno tunecino. El artículo fue publicado originalmente por Kapitalis.
