La Banca Europea de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) han concedido a Túnez un préstamo conjunto de 61,3 millones de euros. Estos fondos se destinarán a la construcción de un proyecto de energía solar en la región de Sidi Bouzid. La iniciativa busca fortalecer la capacidad energética del país y promover el uso de fuentes renovables. Se espera que el proyecto contribuya a la diversificación de la matriz energética tunecina y a la reducción de su dependencia de los combustibles fósiles. La inversión también podría generar oportunidades de empleo en la zona. El acuerdo representa un paso importante en el compromiso de la Unión Europea con el desarrollo sostenible en Túnez.
