La actuación destacada de Yasin Ayari con la selección sueca en el Mundial de Qatar ha generado controversia en Túnez, país al que el jugador podría haber representado. Ayari, autor de dos goles en el debut sueco, es visto en Túnez como una oportunidad perdida para su selección nacional. Las autoridades tunecinas se preguntan cómo no lograron identificar y reclutar al talentoso futbolista a tiempo. Este caso reabre el debate sobre la captación de talentos con doble nacionalidad y la necesidad de mejorar los sistemas de detección de jóvenes promesas en el país. La derrota ante Suecia, agravada por el desempeño de Ayari, ha intensificado las críticas. El incidente plantea interrogantes sobre la eficacia de los programas de desarrollo futbolístico en Túnez y su capacidad para retener a jugadores valiosos.
