Los recientes cortes de agua y electricidad en Túnez se deben principalmente a causas técnicas, como la producción insuficiente, redes frágiles y falta de inversión. Empresas estatales como Steg y Sonede han detallado estas razones, y hasta un diputado cercano al gobierno descarta la existencia de un complot. A pesar de esta evidencia, el presidente Kaïs Saïed insiste en que las investigaciones han revelado actos premeditados, sin especificar cuáles. Esta afirmación contradice los hechos documentados y las explicaciones técnicas ofrecidas. La discrepancia entre la versión presidencial y la realidad técnica genera incertidumbre y cuestiona la narrativa oficial. El artículo original, publicado en Business News, subraya la falta de claridad en las acusaciones de Saïed.