Sfax, Túnez, ha comenzado a operar una nueva planta desalinizadora de agua de mar. La instalación tiene una capacidad de producción de 100.000 metros cúbicos de agua al día, lo que representa un importante aumento en el suministro de agua potable de la región. Esta nueva infraestructura busca mitigar la escasez hídrica y satisfacer la creciente demanda de agua en la ciudad y sus alrededores. La planta desalinizadora se espera que contribuya significativamente a la seguridad hídrica de Sfax. La puesta en marcha de esta planta representa una inversión clave en la gestión sostenible de los recursos hídricos del país. La noticia fue reportada inicialmente por Kapitalis.