Túnez está experimentando un aumento sin precedentes en las visitas a emergencias de hospitales y en el número de muertes relacionadas con el calor. Las altas temperaturas están provocando golpes de calor y otras enfermedades relacionadas con el calor, saturando los servicios de salud. Las autoridades sanitarias informan que la situación es alarmante y están tomando medidas para hacer frente a la crisis. Se insta a la población a tomar precauciones extremas para evitar la exposición prolongada al sol, mantenerse hidratada y buscar atención médica inmediata si experimenta síntomas de golpe de calor. El incremento en casos es descrito como "sin precedentes" por los profesionales de la salud. La situación destaca la vulnerabilidad del país ante los efectos del cambio climático y la necesidad de planes de contingencia más efectivos.