Un reciente artículo destaca la vulnerabilidad de Túnez ante una posible interrupción tecnológica por parte de Estados Unidos. El debate surge tras advertencias sobre la inserción de Túnez en la economía de la inteligencia artificial como mero proveedor de mano de obra digital de bajo costo. La preocupación radica en la falta de soberanía digital y la dependencia tecnológica del país. Se plantea la posibilidad de un "apagón" digital si Washington decidiera cortar el acceso a tecnologías clave. Este escenario subraya la necesidad de que Túnez desarrolle una estrategia para fortalecer su independencia tecnológica y evitar convertirse en un simple reservorio de recursos humanos. La situación pone de manifiesto los riesgos asociados a la dependencia tecnológica y la importancia de la soberanía digital en el contexto global actual.