Túnez está considerando seriamente la energía nuclear como una posible solución para su independencia energética. La idea central reside en aprovechar el uranio presente en los recursos de fosfatos del país para alimentar una central nuclear. Esta iniciativa se considera una oportunidad histórica para el desarrollo energético tunecino. El uso de recursos locales para la generación de energía reduciría la dependencia de Túnez de fuentes externas de energía. Se espera que esta medida impulse la soberanía energética nacional y fortalezca la economía tunecina. La viabilidad de este proyecto está siendo actualmente analizada, y podría marcar un punto de inflexión en la política energética del país.