Túnez se prepara para afrontar un importante desafío demográfico en los próximos años, sumándose a sus ya existentes problemas económicos y sociales. El país ha completado una de las transiciones demográficas más rápidas del Mediterráneo, pero ahora se enfrenta a un declive poblacional. Esta situación podría tener consecuencias significativas para el futuro del país. La rápida transición demográfica plantea interrogantes sobre el impacto en la economía, el mercado laboral y el sistema de bienestar social tunecino. Las autoridades deberán implementar políticas para mitigar los efectos de esta tendencia y asegurar un futuro sostenible para Túnez. El desafío demográfico se presenta como un obstáculo adicional en un contexto ya complejo para la nación norteafricana.