La producción de cereales en Túnez podría cubrir el 65% de las necesidades nacionales durante la temporada 2025-2026, representando una mejora significativa tras años de dificultades. A pesar de este avance, el país continúa siendo altamente dependiente de las importaciones para garantizar el suministro completo de cereales. Esta situación subraya los desafíos persistentes en la seguridad alimentaria de Túnez. La mejora en la producción local es un paso positivo, pero no elimina la necesidad de mantener vínculos con los mercados internacionales. La dependencia de las importaciones expone a Túnez a la volatilidad de los precios globales y a las interrupciones en la cadena de suministro. El gobierno busca estrategias para fortalecer la producción agrícola nacional y reducir la vulnerabilidad del país.