En 1962, tras la independencia argelina, el ejército argelino de fronteras, apoyado inicialmente por Túnez con logística y sustento, cambió su lealtad y se volvió contra su anfitrión. Este giro inesperado marcó un período de tensión entre ambos países, conocido como "el gran rechazo". La historia detalla cómo las tropas argelinas, previamente acogidas en Túnez, actuaron en su contra poco después de la independencia. El artículo revela un episodio poco conocido sobre las relaciones poste-independencia entre Argelia y Túnez. La traición generó desconfianza y alteró la dinámica regional. Kapitalis fue el primero en publicar este análisis de los eventos de ese verano crucial.