Familias palestinas regresaron brevemente al campo de refugiados de Tulkarem tras más de un año de desplazamiento forzado. El retorno se produjo para evaluar el alcance de la destrucción sufrida por el campo. Los residentes expresaron conmoción ante la magnitud de los daños, evidenciando un panorama de devastación generalizada. El campo ha estado inaccesible para sus habitantes durante más de un año. El regreso, aunque breve, permitió a las familias constatar la pérdida de hogares e infraestructuras. La situación humanitaria en Tulkarem se mantiene precaria, con necesidades urgentes de asistencia y reconstrucción. Se desconoce si se permitirán retornos más prolongados en el futuro cercano.