El ex presentador de televisión, anteriormente reconocido como un firme aliado del presidente de Estados Unidos, ha decidido romper sus lazos con el Partido Republicano. A través de declaraciones públicas, Carlson ha comenzado a criticar abiertamente a la formación conservadora. A pesar de este distanciamiento y de sus fuertes reproches hacia los republicanos, el comunicador ha dejado clara su postura política actual. Carlson afirmó que, aun con su ruptura, no tiene intención de votar por los demócratas. Este giro representa un cambio significativo en su relación con el entorno cercano de Donald Trump. El periodista se posiciona así en un espacio de crítica externa hacia su antiguo círculo político.
