El entrenador de Inglaterra, Thomas Tuchel, expresó su desacuerdo con las pausas por hidratación implementadas en la Copa Mundial de Qatar. Considera estas interrupciones innecesarias y perjudiciales para el ritmo de juego. Tuchel no ha detallado específicamente sus objeciones, pero su postura sugiere una preocupación por la continuidad competitiva de los partidos. Estas pausas, introducidas para proteger a los jugadores del intenso calor, han generado debate entre entrenadores y aficionados. La crítica de Tuchel se suma a la discusión sobre las condiciones climáticas y su impacto en el desarrollo del torneo. El técnico inglés no ha ofrecido alternativas a las pausas, limitándose a manifestar su preferencia por un desarrollo continuo del juego. Su declaración añade un nuevo ángulo al debate sobre las adaptaciones realizadas para mitigar los efectos del calor en Qatar.
