El acuerdo petrolero entre el presidente estadounidense Donald Trump y la representante del gobierno interino venezolano, Delcy Rodríguez, está enfrentando una fuerte oposición. Tanto la oposición venezolana como sectores dentro del oficialismo han expresado su rechazo a la transacción. Venezolanos canadienses, incluyendo expertos con experiencia en la industria petrolera, lo consideran ilegítimo y anticipan su anulación. Critican que el acuerdo socava los esfuerzos por una transición democrática en Venezuela. Esta controversia se centra en la legitimidad del gobierno con el que Trump ha negociado. El acuerdo ha generado dudas sobre su viabilidad a largo plazo y su impacto en el futuro político y económico de Venezuela. La situación pone de relieve la profunda división política dentro del país sudamericano.