La más reciente iniciativa de Donald Trump para poner fin a la guerra de Rusia en Ucrania avanza de Moscú a Kyiv después de que sus principales enviados mantuvieran una reunión a puerta cerrada con Vladimir Putin durante tres horas. El Kremlin calificó la reunión de constructiva y señaló la posibilidad de más conversaciones, pero Moscú también reiteró varias de sus demandas centrales. Esta reacción positiva por parte de Moscú es inusual, dado el contexto del conflicto. La misión busca explorar vías para un acuerdo de paz, aunque las exigencias rusas siguen siendo un obstáculo significativo. Se espera que los enviados de Trump continúen ahora sus esfuerzos en Kyiv para involucrar al gobierno ucraniano en las negociaciones. El futuro de la misión dependerá de la disposición de ambas partes a ceder en sus posiciones.