A año y medio después del denominado "Día de la Liberación" comercial, la cruzada arancelaria global de Donald Trump enfrenta crecientes obstáculos. Inicialmente, el ex-presidente logró imponer condiciones favorables a través de presiones a Europa y otros países. Sin embargo, la reciente reactivación de tensiones comerciales con Canadá y, críticamente, la anulación por la Corte Suprema de gran parte de sus aranceles hace seis meses, debilitan significativamente su política comercial. Esta decisión judicial representa un revés importante para la estrategia proteccionista de Trump. La anulación socava su capacidad de utilizar los aranceles como herramienta de negociación. El futuro de la política comercial de Trump ahora es incierto, dada la creciente oposición legal y diplomática. La situación plantea interrogantes sobre la efectividad a largo plazo de su enfoque arancelario.