La Copa Mundial de la FIFA 2026 promete ser la edición más grande en la historia del torneo, introduciendo diversas novedades. Sin embargo, la atención mediática se ha centrado predominantemente en la influencia del expresidente estadounidense Donald Trump sobre el evento. A pesar de que el torneo se celebrará en tres países de Norteamérica –Estados Unidos, México y Canadá–, las declaraciones y posibles acciones de Trump han dominado la cobertura informativa. Esta situación ha desviado el foco de las innovaciones planeadas para el campeonato, como la expansión a 48 equipos. La sombra del político estadounidense plantea interrogantes sobre la organización y el ambiente político que rodeará el evento. Se espera que el impacto de Trump continúe siendo un tema central a medida que se acerque el inicio del Mundial 2026. La cobertura inicial sugiere una tensión entre el espectáculo deportivo y la política.