La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha completado la renovación del estanque frente al Lincoln Memorial en Washington D.C. La reapertura se produjo tras meses de trabajo y una inversión significativa de fondos públicos. Sin embargo, la reapertura se vio empañada por la presencia de un florecimiento de algas verdes en el agua, generando críticas y burlas. Inicialmente, el estanque fue drenado y limpiado, pero las algas reaparecieron poco después de ser rellenado. Funcionarios de la administración Trump atribuyen el problema a factores ambientales y aseguran que se están tomando medidas para solucionarlo. La situación ha provocado un debate sobre la gestión de recursos públicos y el impacto ambiental de las renovaciones. La prensa y las redes sociales han criticado la imagen del estanque, contrastando la promesa de un espacio revitalizado con la realidad de las aguas verdosas.
