Un proyecto estético impulsado por el expresidente Donald Trump para mejorar la apariencia de la piscina reflectante del Monumento a Lincoln en Washington D.C. ha encontrado un obstáculo inesperado. La iniciativa, que buscaba dotar al estanque de un tono azul que evocara la bandera estadounidense, se ha visto afectada por un crecimiento excesivo de algas. Este fenómeno ha impedido alcanzar el color deseado y ha generado críticas sobre la viabilidad del proyecto. Las algas, comunes en cuerpos de agua, prosperan en condiciones de luz solar y nutrientes, complicando los esfuerzos por mantener la claridad del agua. Las autoridades aún no han determinado una solución definitiva para controlar el crecimiento algal y lograr el efecto visual planeado. El incidente ha provocado burlas y cuestionamientos sobre la priorización de proyectos cosméticos en medio de otras necesidades.
