El estanque Reflectante, objeto de una renovación personal del presidente estadounidense, ha sufrido nuevos daños que obligarán a drenarlo nuevamente. El mandatario atribuye los desperfectos a actos vandálicos, lo que ha provocado un aumento de las medidas de seguridad en el área. Se han incrementado las cámaras de vigilancia y el número de guardias. Las autoridades informaron sobre la detención de seis individuos relacionados con el incidente. Este nuevo contratiempo se suma a una serie de problemas que han afectado el proyecto de renovación. La investigación continúa para determinar el alcance total de los daños y prevenir futuros incidentes. El drenaje del estanque permitirá realizar las reparaciones necesarias.
