El Primer Ministro canadiense Mark Carney respondió a comentarios despectivos realizados por Donald Trump, quien se refirió a los canadienses y su liderazgo como "desagradables". La reacción de Carney se produjo en el contexto de tensas negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos. Estas negociaciones se centran en la posible imposición de aranceles del 50% por parte de EE.UU. La declaración de Trump ha complicado aún más las conversaciones, recordando a Ottawa diálogos difíciles previos con Washington. Carney no especificó detalles sobre la naturaleza de las negociaciones, pero sugirió que la retórica agresiva no facilita el diálogo constructivo. El incidente destaca las frágiles relaciones bilaterales y la importancia de la diplomacia en temas comerciales.