Jay Clayton, nominado para director de inteligencia nacional de EE.UU., se presentó ante el Senado para su confirmación. Durante la audiencia, Clayton sugirió que podría ser "extremadamente útil" en la formulación de una estrategia económica con China. La audiencia enfatizó a Beijing como un desafío económico y geopolítico principal. Los senadores interrogaron a Clayton sobre varias cuestiones de inteligencia críticas. El nombramiento se produce en un contexto de crecientes tensiones económicas y geopolíticas entre Estados Unidos y China. Se espera que Clayton juegue un papel importante en el análisis de amenazas y la formulación de políticas en relación con China.