La relación entre Washington y Rabat está siendo examinada tras la crisis migratoria en Ceuta, donde más de 70,000 personas entraron y fueron devueltas a Marruecos. Marruecos ha mostrado una relación cercana con el expresidente Trump, como lo demuestra su anuncio de unirse al “Board of Peace” de Trump y las felicitaciones del expresidente al rey Mohammed VI. Recientemente, el monarca marroquí anunció que una autopista de $1 mil millones cerca del Sahara Occidental en disputa llevaría el nombre de Trump. Este gesto subraya la influencia de Trump en las decisiones marroquíes y plantea interrogantes sobre los posibles vínculos con la crisis en Ceuta. La situación ha provocado un debate sobre las implicaciones geopolíticas de la relación entre Marruecos y Estados Unidos. Analistas sugieren que Marruecos se siente fortalecido por el apoyo estadounidense. La controversia en Ceuta ha puesto de relieve la importancia estratégica de esta relación bilateral.