La cumbre del G7 en Évian culminará con una cena de gala para Donald Trump en el Palacio de Versalles. Sin embargo, la alimentación no se limita a los mandatarios. Un chef ha sido contratado para preparar comidas para los entre 120 y 150 choferes privados responsables de la seguridad y transporte de Trump y otros líderes asistentes. La necesidad de alimentar a este personal de apoyo ha generado una logística adicional al evento. El chef entrevistado por DN se encarga de asegurar que los choferes reciban la nutrición necesaria durante los tres días de la cumbre. Esta situación pone de manifiesto la complejidad logística que implica la organización de eventos de esta magnitud. La diferencia entre el menú presidencial en Versalles y el destinado a los choferes subraya las distintas escalas de la cumbre.
