El presidente estadounidense Donald Trump se prepara para las elecciones de medio término de noviembre con un historial de pocos logros en su ambiciosa agenda de política exterior. Sus planes, que incluyen la situación en Irán, parecen estancados, generando dudas sobre su capacidad para cumplir sus promesas en el ámbito internacional. Esta falta de avances podría impactar negativamente en el apoyo que reciba en los comicios. Analistas señalan la resistencia interna y la complejidad de los conflictos globales como factores clave de este estancamiento. La situación complica su posición política a medida que se acerca la fecha de las elecciones. La falta de éxitos en política exterior podría ser un punto débil para Trump, quien ha hecho de sus negociaciones internacionales un pilar de su presidencia. El futuro de su agenda dependerá en gran medida de los resultados de las elecciones de noviembre.