El expresidente Donald Trump ordenó la coloración del estanque del National Mall, lugar emblemático donde Martin Luther King Jr. pronunció su famoso discurso “Tengo un sueño”. Trump había prometido transformar el agua en un tono azul que evocara la bandera estadounidense. La iniciativa, ejecutada durante su mandato, ha generado controversia y críticas por su simbolismo y falta de reflexión. Observadores señalan que el resultado final refleja la personalidad del expresidente, caracterizada por la falta de autocrítica. El estanque, un espacio conmemorativo de gran importancia histórica, fue alterado con este fin estético y político. La acción ha sido interpretada como un intento de apropiación simbólica y una declaración de intenciones sobre su visión de Estados Unidos.
