El uso de imágenes de anime japonés por parte del expresidente Donald Trump en sus redes sociales ha generado controversia en Japón. Aunque algunos japoneses encontraron las publicaciones humorísticas, otros las consideraron inapropiadas y una banalización de la cultura japonesa. Las críticas se centran en la apropiación cultural y la falta de comprensión del contexto del anime. Expertos señalan que el anime es una forma de arte compleja con una rica historia y significado cultural. El gobierno japonés, aunque no ha emitido una declaración oficial, ha expresado su preocupación a través de canales diplomáticos. Este incidente ha reabierto el debate sobre la representación y el respeto a las culturas extranjeras en la esfera pública. La reacción en Japón demuestra una creciente sensibilidad hacia la apropiación cultural por parte de figuras internacionales.