Un tribunal estadounidense ha autorizado temporalmente la aplicación de los aranceles globales del 10% impuestos por la administración Trump, mientras se resuelve una impugnación legal. Estos aranceles, originalmente implementados durante el gobierno de Trump, estaban programados para expirar a finales de julio. La administración actual busca establecer nuevos aranceles más permanentes para sustituir los existentes. La decisión judicial permite mantener los aranceles vigentes hasta que se dicte una resolución definitiva sobre su legalidad. El Congreso podría prorrogar los aranceles si así lo decide, pero la administración Trump ya está trabajando en alternativas a largo plazo. La medida impacta el comercio internacional y genera incertidumbre sobre futuras políticas arancelarias. La impugnación legal busca determinar si la imposición de estos aranceles es constitucional.