El vicepresidente estadounidense, JD Vance, se reunió en Lucerna, Suiza, con representantes de Pakistán, Qatar e Irán en un contexto de crecientes tensiones regionales. Este encuentro se produce tras las amenazas de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz, en respuesta a los ataques israelíes en Líbano. Paralelamente, el expresidente Donald Trump ha manifestado su intención de replantear las relaciones con Teherán, aunque advirtió con posibles ataques si el conflicto entre Hezbollah e Israel se intensifica. Las conversaciones buscan, aparentemente, una vía diplomática para evitar una mayor escalada en la región. La situación es delicada debido a la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz para el comercio global. La postura de Trump introduce un elemento de incertidumbre en las negociaciones. La reunión en Suiza busca estabilizar la región y prevenir un conflicto más amplio.