El presidente Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva que suspende las nuevas sanciones y aranceles aprobados por el Congreso contra Rusia. Esta decisión revierte, al menos temporalmente, las restricciones impuestas por los legisladores estadounidenses en respuesta a la presunta interferencia rusa en las elecciones de Estados Unidos. La orden ejecutiva exime a Rusia de las sanciones relacionadas con su supuesto apoyo a los ataques cibernéticos y otras actividades desestabilizadoras. Aunque los detalles específicos de la orden aún están siendo analizados, se espera que afecte significativamente las relaciones comerciales y diplomáticas entre Estados Unidos y Rusia. La acción ha provocado una inmediata reacción de legisladores de ambos partidos, algunos de los cuales han criticado la decisión de Trump como una concesión inaceptable a Rusia. Esta orden también genera interrogantes sobre la futura política estadounidense con respecto a Moscú y su compromiso con la seguridad nacional.