El presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos continuará monitoreando de cerca la situación en Venezuela, expresando dudas sobre la preparación del país para celebrar elecciones libres y justas. Durante una conferencia en la Casa Blanca, Trump reconoció “avances” económicos en Venezuela, atribuyéndolos al sector petrolero. Elogió también la gestión de Delcy Rodríguez, sin especificar a qué aspectos se refería. A pesar de este reconocimiento, el mandatario insistió en que Venezuela aún no cumple con los requisitos para unas elecciones creíbles. La declaración sugiere que la presión y el escrutinio de la administración Trump sobre Venezuela persistirán. El futuro político de Venezuela sigue siendo incierto bajo esta vigilancia continua. Esta postura estadounidense mantiene la tensión en la región.