La Casa Blanca defendió el martes la decisión del presidente Donald Trump de votar por correo en las primarias republicanas, a pesar de sus repetidas afirmaciones de que el voto por correo es inherentemente fraudulento. Trump ha sido un crítico vocal del voto por correo, alegando sin pruebas que es susceptible a manipulaciones generalizadas. Su decisión de utilizar este método de votación generó controversia e interrogantes sobre su coherencia. Funcionarios de la Casa Blanca argumentaron que la situación de Trump es una "excepción razonable", sin especificar detalles adicionales. La votación por correo ha ganado popularidad, especialmente durante la pandemia de COVID-19, pero Trump ha mantenido su postura de desconfianza. Este incidente destaca una aparente contradicción en las acciones y declaraciones del presidente.