El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, visitará Irlanda los días 12 y 13 de septiembre, con paradas programadas en Dublín y Doonbeg, en el condado de Clare. La inminente llegada de Trump ha provocado una búsqueda frenética de alojamiento por parte de su equipo. Esto se debe a que los hoteles en Clare y en la región del medio oeste irlandés están completamente reservados. El equipo presidencial enfrenta dificultades para asegurar hospedaje adecuado para la comitiva durante la visita. Se espera que Doonbeg, donde Trump posee un campo de golf, sea un foco importante de su estancia. La situación ha generado interés mediático y logística adicional para las autoridades irlandesas. La visita se centra en asuntos diplomáticos y la promoción de la inversión estadounidense en Irlanda.