Durante la cumbre del G7 en Francia, el expresidente estadounidense Donald Trump se reunió con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. Trump calificó el encuentro como "muy bueno" y apeló a Rusia para que negocie un acuerdo de paz y ponga fin a la guerra en Ucrania. El encuentro se produjo tras el anuncio de un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra en Oriente Medio, lo que Trump consideró una oportunidad para centrarse en la crisis ucraniana. Antes de la reunión bilateral, Trump participó en una reunión a puerta cerrada con Zelenski y otros líderes del G7. Tras el encuentro, Zelenski declaró que la prioridad es fortalecer la defensa aérea de Ucrania, avanzar en las negociaciones diplomáticas y presionar a Rusia para que detenga la guerra. Por su parte, la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen, señaló un cambio en la situación y la necesidad de duplicar el apoyo a Ucrania, destacando la resistencia ucraniana y el aparente agotamiento ruso. La reunión tuvo lugar horas después de un ataque ruso con drones y misiles contra ciudades ucranianas que causó la muerte de 11 personas y daños a sitios religiosos históricos, poco después de una llamada telefónica entre Trump y el presidente Putin para felicitarlo por su cumpleaños.