El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó el ataque israelí del domingo en Beirut, Líbano, que causó la muerte de tres personas. El ataque, según Israel, se dirigió contra objetivos de Hezbolá. Trump expresó su preocupación por el incidente, especialmente en un momento de acercamiento a un posible acuerdo de paz con Irán. El mandatario estadounidense instó a Israel a evitar nuevos ataques en Líbano, pero también pidió a Hezbolá que cese sus hostilidades contra Israel. La declaración de Trump busca, según sus palabras, mantener la estabilidad regional. El ataque ha incrementado las tensiones en la región, poniendo en riesgo los esfuerzos diplomáticos en curso. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de violencia.