Durante la cumbre del G7 en Francia, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su descontento con la actuación de Israel, instando al primer ministro israelí a ser "más responsable" en sus acciones con respecto a Líbano. Trump reveló haber comunicado directamente a Israel su desaprobación por el reciente ataque en Beirut. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones regionales crecientes y preocupaciones sobre una posible escalada del conflicto. La postura de Trump sugiere una divergencia con la estrategia israelí y un llamado a la moderación. No se especificaron detalles sobre el ataque en Beirut al que se refiere el presidente estadounidense. La intervención de Trump busca, aparentemente, evitar una mayor inestabilidad en la región.
