El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que las fuerzas armadas estadounidenses están listas para llevar a cabo nuevos ataques contra Irán "cuando queramos". Esta declaración se produce en respuesta a las promesas de represalia de Teherán. Irán acusó a Washington de atacar infraestructura civil, elevando las tensiones en la región. La postura de Trump sugiere una escalada potencial del conflicto entre ambos países. La administración estadounidense ha justificado acciones previas como medidas defensivas. Teherán, por su parte, ha reiterado su compromiso con la defensa de su soberanía y ha advertido sobre consecuencias ante cualquier agresión. La situación sigue siendo altamente volátil y requiere de cautela diplomática para evitar una escalada mayor.