El presidente Donald Trump amenazó con impedir las ventas en Estados Unidos de aviones fabricados por la empresa canadiense Bombardier. Esta acción se produce como respuesta a las prácticas comerciales de la compañía, que Trump alega perjudican a los fabricantes estadounidenses. La amenaza se centra en las ventas de los aviones CSeries, fabricados principalmente en Belfast, Reino Unido, pero con una importante presencia de Bombardier en Canadá. El gobierno de Trump ha criticado los subsidios que recibió Bombardier del gobierno británico y el gobierno de Quebec, Canadá, para desarrollar el CSeries. Esta disputa comercial podría desencadenar represalias por parte de Canadá y el Reino Unido, complicando aún más las relaciones transatlánticas. La situación genera incertidumbre en la industria aeroespacial y pone de relieve el enfoque proteccionista de la administración Trump.