El expresidente Donald Trump anunció planes para imponer aranceles del 50% sobre la importación de vehículos y acero provenientes de Canadá, medida que entraría en vigor en enero. Esta declaración surge tras el fracaso de las recientes negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá. Trump argumenta que la medida es necesaria para proteger la industria automotriz estadounidense y crear empleos. El gobierno canadiense ha expresado su decepción y calificó la medida como proteccionista e injustificada. Analistas anticipan que estos aranceles podrían desencadenar represalias por parte de Canadá y afectar negativamente el comercio bilateral. La imposición de estos aranceles representa una escalada en las tensiones comerciales entre ambos países, recordando la anterior guerra comercial bajo la administración Trump.