El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado al Departamento de Justicia iniciar una investigación sobre las principales compañías petroleras del país. La medida responde a acusaciones de Trump sobre una posible manipulación de precios de la gasolina en perjuicio de los consumidores. El mandatario no ha proporcionado evidencia específica que respalde estas acusaciones. La investigación busca determinar si las empresas están incurriendo en prácticas ilegales que inflan artificialmente los costos del combustible. Esta acción se produce en un contexto de creciente preocupación pública por el aumento de los precios de la gasolina a nivel nacional. El Departamento de Justicia aún no ha comentado oficialmente sobre los detalles de la investigación. Se espera que los resultados de la pesquisa puedan tener implicaciones significativas para la industria petrolera estadounidense.