La cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia, se desarrolla en un ambiente de tensión debido a las críticas del presidente estadounidense Donald Trump hacia otros líderes mundiales. Trump ha dirigido insultos a varios de sus homólogos en los últimos meses, principalmente por su falta de apoyo a una posible intervención militar en Irán. Se espera que la cuestión iraní sea central en las discusiones del encuentro. Según informes de CNN, la mayoría de los líderes han sido objeto de comentarios despectivos por parte del mandatario. Estas tensiones preexistentes amenazan con complicar la búsqueda de consensos en temas clave de la agenda global. La cumbre se presenta como un escenario de potenciales enfrentamientos diplomáticos.
