El expresidente Donald Trump ha propuesto cambiar el nombre del estado de Nuevo México a “Nueva América”, una idea que encontró una rápida oposición por parte de la gobernadora estatal. Esta sugerencia ocurre pocos días después de que Trump firmara una orden ejecutiva para renombrar el lago Ontario como “lago América”, lo que sugiere un patrón de acciones similares. La gobernadora de Nuevo México rechazó inmediatamente la propuesta, calificándola de absurda y una falta de respeto a la historia y cultura del estado. La iniciativa ha generado controversia y debate sobre la identidad y el legado de Nuevo México. La propuesta de Trump parece ser una maniobra política más que una seria consideración de un cambio de nombre. El artículo original fue publicado por EL NACIONAL.