El acuerdo entre Irán y las potencias mundiales fue formalizado con la firma del presidente estadounidense Donald Trump durante una cena ofrecida en el Palacio de Versalles. La rúbrica del acuerdo marco se produjo al final de un evento que incluyó una cena, generando sorpresa entre los anfitriones. La dinámica de la firma, descrita como un "postre" después de un "aperitivo", sugiere una negociación compleja y un desenlace inesperado. El evento tuvo lugar en un ambiente de alta diplomacia, con Trump tomando la decisión de firmar el acuerdo en el lugar y momento menos previstos. Este gesto podría interpretarse como una estrategia para enfatizar el control estadounidense sobre el proceso. La cena y posterior firma marcan un hito en las negociaciones con Irán.
