Durante la cumbre del G7, el presidente estadounidense Donald Trump mostró una actitud más favorable hacia los objetivos de guerra de Ucrania tras reunirse con el presidente Volodymyr Zelensky. Este cambio representa una evolución en la posición de Trump, quien anteriormente había expresado escepticismo sobre el conflicto. Aunque la reunión sugiere un posible apoyo incrementado a Ucrania, la efectividad de esta nueva postura para forzar negociaciones de paz con Moscú aún es incierta. La fiabilidad de los compromisos de Trump sigue siendo un factor clave, dado su historial de declaraciones y decisiones impredecibles. Analistas señalan que la influencia de Trump podría ser crucial para cualquier avance diplomático significativo. No obstante, persisten dudas sobre si esta nueva disposición se traducirá en acciones concretas y sostenidas. La situación general sigue dependiendo de la voluntad de todas las partes involucradas de llegar a una solución negociada.