El presidente estadounidense Donald Trump insinuó la posible reanudación de las sanciones al petróleo ruso tras una conversación "muy buena" con el presidente ucraniano Volodímir Zelensky, en el marco de la cumbre del G7 en Francia. Esta consideración se produce después de que Estados Unidos permitiera temporalmente a sus empresas comprar petróleo ruso de buques tanque, una medida que generó descontento en Ucrania y entre sus aliados europeos. Anteriormente, Trump había suspendido las sanciones a Rusia tras el inicio de la guerra con Irán, buscando mitigar una crisis energética global. Ahora, afirma que el Estrecho de Ormuz se ha reabierto, facilitando el flujo de petróleo tras un acuerdo preliminar con Irán. Aunque no hizo promesas concretas, Trump enfatizó su intención de buscar una solución al conflicto en Ucrania, instando al presidente ruso a llegar a un acuerdo. Durante la reunión, Zelensky mostró a Trump imágenes de los daños causados por un ataque ruso a un complejo monástico en Kiev, lo que aparentemente impactó al mandatario estadounidense.
