El presidente estadounidense Donald Trump declaró el viernes que un acuerdo con Irán podría firmarse tan pronto como este fin de semana, generando expectativas de una posible distensión. Sin embargo, Teherán ha indicado que aún no ha tomado una decisión final sobre la concreción de un pacto. Esta declaración se produce en un contexto de persistentes tensiones en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica. La posible negociación representa un cambio en la postura de ambos países, marcados anteriormente por un fuerte antagonismo. Aunque los detalles del acuerdo no han sido revelados, la iniciativa sugiere un intento de evitar una escalada de conflicto en la región. Analistas señalan la importancia de la cautela, dada la volatilidad de las relaciones entre Washington y Teherán. La confirmación final del acuerdo dependerá de la decisión de las autoridades iraníes.